Fracturas vertebrales

Las fracturas vertebrales son una patología relativamente frecuente de la columna vertebral y que habitualmente necesita de un tratamiento específico, ya sea ortopédico o quirúrgico. Las fracturas vertebrales pueden darse en el contexto de un accidente o durante caídas accidentales desde la propia altura del paciente. Los factores fundamentales para su aparición son la magnitud de la energía del accidente o caída y la resistencia de la vértebra a ésta, por este motivo la fragilidad del hueso que se produce en presencia de osteoporosis condiciona una facilidad para presentar fracturas con poco traumatismo.

Es conocido por la mayoría de la gente que las fracturas de la columna vertebral pueden condicionar algún tipo de lesión neurológica, que se da en una pequeña parte de todas las fracturas vertebrales que se producen anualmente. La presencia de una lesión neurológica es una situación de gravedad.

Existen distintos tipos de fractura vertebral. El tipo de fractura vertebral suele estar condicionado por el mecanismo accidental que la ha producido. La decisión del tratamiento que precisa cada paciente viene del análisis de distintos aspectos a tener en cuenta: tipo de fractura y mecanismo, presencia de lesión neurológica, presencia o no de osteoporosis, tiempo de evolución desde la fractura. Existen diversas opciones de tratamiento, que están indicadas en circunstancias determinadas o en tipos de fractura específicos. Por dicho motivo es crucial el estudio concreto de la fractura antes de apostar por un tratamiento concreto.

Un tratamiento muy frecuente es el tratamiento ortopédico, consistente en llevar una ortesis o corsé durante un tiempo determinado hasta que la fractura consolida o cura favorablemente. Este tratamiento se puede plantear en algunos tipos concretos de fractura.

Otros tipos de fractura muy concretos pueden beneficiarse de un tratamiento percutáneo denominado cifoplastia. Consiste en introducir un sistema de cánulas en la vértebra e insuflar un sistema neumático que recompone la forma de la vértebra, para finalmente rellenarla de un cemento acrílico. Este procedimiento ha estado muy de moda en los últimos años, por su sencillez y carácter mínimamente invasivo. Sin embargo no es un procedimiento exento de riesgos y no es válido ni necesario para todas las fracturas vertebrales, por lo que no se puede generalizar como única opción de tratamiento para todo paciente.

En determinadas ocasiones es necesaria la cirugía. La decisión de tratamiento quirúrgico pasa por la identificación correcta de tipo y patrón de fractura y la integración en los esquemas y protocolos actuales de toma de decisiones. Existe la opción de cirugía abierta o percutánea. La decisión de cuál de esas opciones es mejor para el paciente se toma teniendo en cuenta el patrón de fractura, las características anatómicas de la columna fracturada y en ocasiones aspectos idiosincrásicos del paciente. La cirugía abierta trata de reconstruir directa o indirectamente la vértebra fracturada. La cirugía percutánea reconstruye la fractura indirectamente. La cirugía percutánea es una técnica segura que proporciona buenos resultados y una recuperación adecuada, siempre y cuando esté bien indicada.

Fractura vertebral

Fractura vertebral

Fractura vertebral

Fractura vertebral

Cifoplastia

Cifoplastia

Cirugía percutánea

Cirugía percutánea